
Un adsorbente es una sustancia sólida que puede adsorber eficazmente ciertos componentes de gases o líquidos. Los adsorbentes suelen tener las siguientes características: gran superficie específica, estructura de poros y estructura superficial adecuadas
Un adsorbente es una sustancia sólida que puede adsorber eficazmente ciertos componentes de gases o líquidos. El adsorbente suele tener las siguientes características: gran superficie específica, estructura de poros y estructura superficial adecuadas; el adsorbente tiene una fuerte capacidad de adsorción; generalmente no se adsorbe y no es un medio de reacción química; facilidad de fabricación, fácil de regenerar; tiene buena resistencia mecánica, etc. Los adsorbentes se pueden clasificar según el tamaño de los poros, la forma de las partículas, la composición química, la polaridad de la superficie, etc., por ejemplo, adsorbentes porosos grandes y finos, adsorbentes en polvo, granulados, adsorbentes en cinta, adsorbentes carbonáceos y oxidativos, adsorbentes polares y no polares.
Como adsorbentes se utilizan habitualmente diversos carbones activados procedentes de materiales carbonosos, así como adsorbentes de óxidos metálicos y no metálicos (como gel de sílice, alúmina, tamiz molecular, arcilla natural, etc.).
Los principales indicadores del adsorbente son: capacidad de adsorción de diversos gases e impurezas, tasa de abrasión, densidad aparente, superficie específica, resistencia al aplastamiento, etc. Se utilizan para filtrar gases tóxicos, refinar petróleo y aceites vegetales de virus y moho, regenerar gasolina a partir de gas natural, decolorar azúcar y otras sustancias no ferrosas.
Adsorbentes como gel de sílice, alúmina activada, carbón activado, tamices moleculares, etc. se utilizan ampliamente en la industria; además, se ha desarrollado la adsorción selectiva para un componente específico del material adsorbente. El éxito de la adsorción y separación de gases depende en gran medida de la eficiencia del adsorbente, por lo que la elección del adsorbente es una cuestión importante a la hora de determinar la operación de adsorción.